¿El protector solar daña tu piel sin que lo sepas? Te contamos la verdad
El protector solar debería ser el paso más seguro de la rutina, pero no todos los protectores actúan de la misma forma una vez aplicados.
Los FPS químicos funcionan de manera distinta a los filtros minerales, y entender la diferencia puede transformar cómo se siente y cómo se ve la piel. A continuación, te contamos lo que necesitas saber.
A priori, la diferencia es sencilla: los protectores solares químicos absorben los rayos UV dentro de la piel y los transforman en calor, mientras que los protectores solares minerales reflejan los rayos UV fuera de la superficie cutánea. Tomando este punto de partida, veamos qué implica realmente para el cutis.
El lado oscuro de los protectores solares químicos
A menudo y a simple vista, los protectores químicos funcionan de maravilla y, al estar diseñados para ser ligeros y desaparecer en la piel, se han convertido en la opción del día a día. Para muchas personas funcionan muy bien, pero para otras no tanto.
Cómo funcionan los filtros UV químicos y por qué pueden ser un problema
Los filtros químicos protegen absorbiendo los rayos UV y convirtiéndolos en calor, y esta reacción tiene lugar dentro de la piel, no sobre ella.
En una piel resistente, esto puede pasar inadvertido; sin embargo, en pieles sensibles, con tendencia acneica o inflamadas, puede contribuir a que se irriten o aumenten la sensibilidad con el tiempo.
Ingredientes habituales de los protectores químicos
La mayoría de los protectores solares químicos se sirven de una combinación de filtros UV para conseguir una protección de amplio espectro. Entre los más utilizados se incluyen la oxibenzona, el octinato y la avobenzona.
Estos ingredientes son eficaces, pero también conocidos por ser más reactivos. Para algunas personas, la piel reacciona en forma de escozor, enrojecimiento o irritación, sobre todo si el cutis ya está sometido a estrés.
¿Son los protectores solares químicos seguros para la piel?
Están aprobados, su uso está extendido y, para muchas personas, funcionan bien; sin embargo, los FPS químicos no se comportan de la misma forma en todos los rostros.
Algunas personas pueden usarlos a diario sin problema alguno, mientras que otras notan que su piel se vuelve más sensible con el tiempo. Normalmente, esto quiere decir que la fórmula no es la idónea para ese tipo de piel.
¿Pueden provocar alergias e irritación?
Desde luego que sí; ciertos filtros químicos pueden causar escozor o enrojecimiento una vez expuestos al sol y al calor, lo que a menudo se manifiesta en forma de piel caliente, sonrojada o muy reactiva de repente al final del día.
¿Pueden alterar las hormonas?
Esta duda surge a menudo, y la respuesta no es blanca o negra. Algunos filtros químicos han mostrado comportamientos similares a los de las hormonas en estudios de laboratorio, y se han encontrado rastros en el cuerpo tras un uso reiterado.
Aunque esto no implica automáticamente que causen daños, sí es suficiente para que muchas personas se pasen a los protectores solares de base mineral mientras aún se estudia el impacto prolongado de los FPS químicos.
¿Pueden los protectores solares químicos aumentar el daño causado por los radicales libres?
Pueden, según la fórmula.
Algunos filtros químicos se descomponen al exponerlos a la luz del sol si la fórmula no está bien estabilizada. Cuando esto sucede, estos protectores pueden contribuir a la formación de radicales libres, algo que la piel ya recibe en cantidad solo de la exposición UV.
Esta es una de las razones por las que los protectores minerales, que reflejan los rayos UV en su lugar, a menudo se consideran más estables.
Cómo pueden los FPS químicos estar empeorando tu piel
Cuando los protectores solares químicos no se llevan bien con la piel, los efectos suelen aparecer como problemas pequeños y continuos que fácilmente se atribuyen al estrés y a «tener la piel mal ese día».
Por tanto, si te cuesta más controlar el cutis desde que usas FPS a diario, la fórmula de tu protector solar podría ser la culpable.
¿Agravan el acné y la sensibilidad?
Pueden hacerlo; algunos protectores químicos no interactúan bien con el calor, el sudor y el sebo, precisamente las condiciones en las que más se usan. Esto puede conllevar poros obstruidos, brotes e irritación, sobre todo en pieles sensibles y con tendencia acneica.
¿Pueden los filtros químicos provocar hiperpigmentación?
Sí, de forma indirecta. La piel irritada es más propensa a reaccionar a la exposición al sol produciendo un exceso de pigmento, y así es como las marcas tras un brote se oscurecen o como el tono desigual se vuelve más difícil de atenuar, incluso con un uso regular del FPS.
¿Los protectores solares químicos se descomponen a la luz del sol y pierden eficacia?
No todos los protectores químicos son igual de estables a la luz del sol; algunos se degradan antes que otros, lo que puede reducir su eficacia a lo largo del día y, por ello, es tan importante reaplicarlos a conciencia.
Sin embargo, los FPS de base mineral a menudo se definen como más fiables durante el día.
Por qué los protectores solares minerales son la alternativa más segura
Las fórmulas minerales suelen ganarse a la gente porque tienden a comportarse de forma suave y predecible, por lo que a menudo se las percibe como una opción de protección solar limpia para el uso diario.
En qué sentido actúan de manera distinta el óxido de zinc y el dióxido de titanio
Los protectores solares minerales se sirven del óxido de zinc y del dióxido de titanio para reflejar los rayos UV y así alejarlos de la piel antes de que puedan causar daños. No hay ninguna reacción química, sino que simplemente se trata de una capa protectora que empieza a surtir efecto desde el momento en que se aplica.
En lugar de desencadenar reacciones, se asientan sobre la superficie cutánea y actúan en silencio, y este método superficial es lo que hace que el protector solar a base de zinc resulte más suave para tantas personas.
Por qué los protectores solares minerales son mejores para las pieles sensibles y con tendencia acneica
Para los cutis que se estresan con facilidad, los protectores minerales suelen conllevar menos sorpresas, pues son menos propensos a obstruir los poros, causar irritación o desencadenar brotes, por lo que son la opción ideal si tu piel es reactiva, está inflamada o tiende a tener brotes.
¿Ofrecen una protección más fiable?
Los filtros minerales son estables a la luz del sol por naturaleza. Mientras se apliquen de forma adecuada y se reapliquen cuando sea necesario, continuarán brindando una protección constante durante el día.
Protector solar químico vs. mineral: diferencias en un vistazo
A continuación, recapitulamos sus diferencias de forma sencilla para ayudarte a recorrer el mundo de la protección solar.
Protectores solares químicos
Cómo funcionan: Absorben los rayos UV dentro de la piel y los transforman en calor.
Estabilidad: Algunos filtros pueden descomponerse a la luz del sol si no están bien estabilizados.
Tolerancia cutánea: Pueden desencadenar escozor, irritación o brotes en pieles sensibles o con tendencia acneica.
Adecuados para: Pieles resistentes que toleran bien las fórmulas activas.
Protectores solares minerales
Cómo funcionan: Reflejan los rayos UV en la superficie de la piel sirviéndose del óxido de zinc o del dióxido de titanio.
Estabilidad: Son estables por naturaleza a la luz del sol y eficaces inmediatamente tras aplicarlos.
Tolerancia cutánea: Por norma general, son más gentiles y las pieles sensibles, reactivas o inflamadas los toleran mejor.
Adecuados para: Pieles sensibles, con tendencia acneica, propensas a sufrir rosácea o que han pasado por un tratamiento.
Elegir un protector solar mineral de alto rendimiento
No todos los protectores minerales se elaboran de la misma forma; algunos son cómodos de llevar, pero otros te harán detestar el FPS.
Te contamos lo que diferencia a los buenos de los que se quedan a la mitad en tu tocador.
Qué buscar en una fórmula mineral
La protección de amplio espectro no es negociable; a partir de ahí, piensa de forma práctica.
Si te preocupa el rastro blanco, una fórmula con color puede ayudar a neutralizarlo al tiempo que iguala el tono de la piel. Si prefieres el rostro al desnudo, elige un protector solar sin color, pero asegúrate de que se difumine con facilidad para evitar el tan indeseado aspecto blanquecino.
Cómo sumarse al cambio sin renunciar a la comodidad
El protector solar mineral requiere una cierta preparación, por eso funciona mejor cuando la piel ya está hidratada.
Aplícalo tras la hidratante, tómate el tiempo de difuminarlo de manera uniforme y deja que se asiente antes de aplicar nada más.
Conoce los protectores solares minerales de MÁDARA
En MÁDARA, no consideramos la protección solar mineral como el último paso que hay que colar en la rutina, si no que la elaboramos como parte del cuidado de la piel e incorporamos texturas modernas, acabados invisibles y fórmulas 100% minerales con óxido de zinc sin nanopartículas.
Desde el aclamado FPS 30 Protector Solar Facial Antiedad con Células Madre Vegetales, con un toque de color sutil y magníficos beneficios de cuidado cutáneo, hasta el compacto Protector solar mineral en barra con FPS 50, muy fácil de reaplicar, y el FPS 30 Protector Solar Corporal Antioxidante con Células Madre Vegetales, ideal para pasar días enteros en el exterior; todos ellos aportan una protección solar creada para rutinas reales.
Por último, consigue que el protector solar te funcione como quieres
El protector solar no es algo que aplicas en el rostro de vez en cuando, sino que lo aplicas (o, al menos, deberías hacerlo) cada día.
Por eso, la manera de interactuar de la fórmula con tu piel importa tanto como el número del FPS de la etiqueta.
Por qué es hora de replantearte el protector que usas
Si la protección solar es algo que toleras en lugar de disfrutar con su uso, merece la pena prestarle atención.
Un buen protector solar no debería dejar la piel reactiva, obstruida ni irritada. Cuando la fórmula es la adecuada, los demás pasos de la rutina pueden hacer bien su trabajo: la piel se siente más calmada, el maquillaje se asienta mejor y tú te olvidas de que llevas un FPS.
La transición a la protección solar mineral
Haz el cambio a conciencia: empieza por un protector solar mineral que realmente vayas a usar, aplícalo a diario y deja unos días para que tu piel se acostumbre. Si se siente más calmada, ya tienes la respuesta.






