Qué contiene tu protector solar en realidad: ingredientes químicos vs. minerales
La protección solar no es negociable, pero la confusión que la envuelve sí lo es.
Entre protectores solares minerales con color y filtros químicos con nombres impronunciables, elegir el FPS adecuado puede parecer más complicado de lo que debería.
Para que no tengas que darle muchas vueltas a la hora de decidirte, aquí tienes una guía sencilla sobre qué contiene tu protector solar y cómo elegir bien.
Empecemos por el principio: ¿es el protector solar «malo» realmente?
Es fácil pensar así, ya que a menudo los debates sobre el protector solar se posicionan en los extremos: bueno o malo, seguro o dañino, mineral o químico. Sin embargo, la mayoría de los FPS contemporáneos se desarrollan para cumplir normativas estrictas en cuanto a seguridad, además de para proteger la piel con eficacia.
Lo que sí es cierto es que no todos los filtros UV funcionan igual y que no todas las fórmulas se sienten bien en todos los tipos de piel. No obstante, saltarse la protección solar siempre será la peor opción para la piel.
Entendamos los filtros solares
En términos sencillos, todos los protectores solares cumplen el mismo objetivo: protegen la piel de los dañinos rayos UV. La diferencia radica en cómo lo hacen.
Todas las fórmulas emplean filtros UV, es decir, ingredientes activos responsables de esta función y que se dividen en dos categorías: químicos y minerales.
Hablemos de los protectores solares químicos
Si tu protector parece invisible, lo más seguro es que se trate de una fórmula química. Este tipo de filtros absorben los rayos UV y los convierten en calor, que después la piel libera. Así se consigue ese acabado ligero y casi imperceptible que los hace tan populares y fáciles de llevar.
Aun así, con el tiempo algunos filtros UV químicos han sido objeto de escrutinio, pues se plantean cuestiones sobre la sensibilidad cutánea y las repercusiones medioambientales. No se trata de evitarlos todos, sino de prestar algo más de atención a lo que ponemos sobre nuestra piel.
Los filtros de protección solar químicos más habituales
No todos los filtros UV químicos se elaboran del mismo modo. Se sigue confiando en algunos de ellos, mientras que otros han despertado más dudas con el paso de los años, desde cómo se comportan en la piel hasta su repercusión medioambiental en general; por eso, notarás que las fórmulas nuevas se alejan de determinados ingredientes.
La oxibenzona y filtros similares
Es posible que hayas oído hablar de la oxibenzona.
Hoy en día la verás cada vez menos, sobre todo en la UE, pero en cierto modo marcó un antes y un después en la atención que prestamos a los ingredientes que contiene nuestro FPS, en parte por la preocupación sobre sus repercusiones en los ecosistemas marinos y las posibles alteraciones hormonales.
Un aviso sobre la avobenzona y otros ingredientes
Se sigue haciendo un uso extendido de otros filtros, aunque con más matices.
Por ejemplo, la avobenzona es eficaz, pero no por sí misma, ya que tiende a descomponerse a la luz del sol, por lo que siempre se combina con otros filtros para mantener la estabilidad.
Estos cócteles de filtros solares cumplen su función, pero pueden desencadenar una reacción en las pieles sensibles.
LA LISTA NEGRA
Mantente alerta a estos ingredientes presentes en los protectores solares químicos, pues pueden suponer un problema potencial.
OXIBENZONA
- Prácticamente en desuso
- No segura para los arrecifes
- Infrecuente en las fórmulas contemporáneas de la UE
- Preocupación sobre alteraciones hormonales
OCTINOXATO
- Se usa, aunque cada vez menos
- Tampoco es segura para los arrecifes
- Se asocia con posibles alteraciones hormonales
OCTOCRILENO
- Uso muy extendido todavía
- Puede desencadenar reacciones fotoalérgicas
- Control normativo en aumento
AVOBENZONA
- Uso ampliamente extendido
- Se descompone bajo la luz solar si no se estabiliza
- Puede generar radicales libres
- Irrita en ocasiones
HOMOSALATO
- Se sigue usando
- Concentraciones restringidas en la UE
- En estudio sobre alteraciones hormonales
Hablemos ahora de los protectores solares minerales
Tras tanta complejidad, los protectores solares de base mineral resultan sorprendentemente sencillos.
Cuando se usan filtros minerales de origen natural, estos forman una capa protectora sobre la superficie de la piel que refleja los rayos UV sin necesidad de transformaciones químicas complejas. Por ello, los FPS de base mineral son especialmente adecuados para las pieles sensibles y para uso diario.
El óxido de zinc y el dióxido de titanio
Los protectores solares minerales consisten, en esencia, en estos dos ingredientes.
El óxido de zinc es el que verás más a menudo, y es conocido por ofrecer una protección de amplio espectro frente a los rayos UVA y UVB, mientras que el dióxido de titanio desempeña un papel más de apoyo.
Estos filtros minerales son blancos por naturaleza y, por lo general, no se consideran sensibilizantes, es decir, que no son propensos a causar irritación ni reacciones alérgicas en la piel.
En los protectores solares minerales con color, se añaden pigmentos para compensar el rastro blanco natural que crean el óxido de zinc y el dióxido de titanio, por lo que ofrecen tanto protección como un acabado natural y refinado.
¿Es seguro el óxido de zinc?
Sí, es uno de los filtros UV mejor tolerados y respetuosos con la piel que existen y cumple su función sin ocasionar problemas a las pieles reactivas, que, a la hora de la verdad, es justo lo que buscamos en un protector solar limpio.
¿Cuál es el protector solar más seguro? Te mostramos cómo elegir
El protector solar más seguro no es el que cuenta con la lista de ingredientes más perfecta, pero, sin duda, algunas opciones son más acertadas que otras.
Si tu piel reacciona, está estresada o es un poco impredecible, la protección solar a base de zinc suele ser la elección más sencilla.
Los FPS químicos pueden resultar más agradables y permanecer invisibles, pero combinar múltiples filtros puede hacer que estos se comporten de forma algo inestable en la piel.
La opción ganadora es aquella que vas a aplicar a diario, porque, si algo es indiscutible, es que la exposición al sol sin protección se acumula con rapidez y la piel tiene memoria. Saltarse el FPS causa más daño que cualquier debate sobre sus ingredientes.
Por qué tiene sentido elegir un protector solar mineral con color
Una vez entiendes la diferencia entre los filtros, el siguiente paso es elegir un FPS que encaje bien en tu rutina.
Aquí es donde entran en juego los protectores solares minerales de MÁDARA, pues aportan una protección de amplio espectro, un toque de cobertura que luce natural y la tranquilidad de saber que lo que aplicas en tu piel es realmente bueno para ti.
Ahora ya sabes cómo moverte en el mundo de la protección solar. Ya solo tienes que elegir un FPS y usarlo de forma constante.






